2010
02.08

Novelas

EL HOMBRE DEL TRAJE BLANCO. El accidente.

 

Esta obra, la primera de una serie titulada El hombre del traje blanco cuyo primer texto responde a la historia de El accidente, respira humor e ironía, al estilo de aquellos cómicos films de Hollywood como “Men in Black”, pero no exenta de profundidad al abarcar temas como la evolución biológica y astrobiología.

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El hombre del traje blanco dossier
Diario EL MUNDO – Suplemento Magazine
Elfarodevigo.es  Artículo: “El creador de especies ourensano”

4 comments so far

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  1. Con todo el cautivador sabor de una luminosa y feliz infancia, Herikberto nos desliza hacia el placer naturalista de aquél antológico contacto del hombre con la Madre Naturaleza, concibiendo siempre a ésta con una dimensión universal, perfectamente capaz de albergar una gran multiplicidad de ecosistemas y formas de vida, y con la originalidad de elevar la mirada y considerar a la Tierra sólo como una de sus probables y numerosas hijas.

    “El hombre del traje blanco. El accidente” nos seduce desde el principio porque tiene el gran encanto de ofrecer una visión que satisface nuestro “síndrome de aldea”, hoy tan extendido entre nosotros, tristes urbanitas, que vivimos en un mundo rectangular a nuestro pesar, como dice el libro en su comienzo. Sí, sentimos la necesidad de vivir y desenvolvernos en un entorno naturalmente curvilíneo, luminosos, abierto, amistoso, familiar, cercano y en equilibrio con la naturaleza, y Herikberto nos lleva de veraneo a un lugar de rica naturaleza, al que además, un accidente extraterrestre convierte en mágico.

    La voluptuosa capacidad de Herikberto de diseñar seres, no sólo es la del gran artista, capaz de concebir, visualizar y conmover, sino que va más allá, argumentando científicamente las funciones de los órganos de cada uno de ellos, haciéndose preguntas acerca de su relación con el entorno, y por extensión, de nosotros con el nuestro, revelando al científico que lleva dentro.
    Así, como un Linneo contemporáneo, El niño Bug, va desgranando, retratando, y estudiando todos esos fantásticos seres que han invadido los bosques y las costas gallegas como consecuencia de un accidente de origen sideral, comparándolos con los que ya conocemos, hablándonos de crisálidas, insectos, gusanos, bichos, invitándonos a comprender y a querer a la Naturaleza, espoleando nuestra curiosidad. Una gozada.

    Las andanzas de Bug y sus amigos están impregnadas de una atmósfera limpia y humorística, con un gran afán de conocimiento y con los ojos y la actitud abiertos al Universo. En este sentido, el libro trasciende la inquietud naturalista y nos ofrece la gran enseñanza de mirar positivamente al distinto, comprendiéndolo y no prejuzgándolo ( y si lo aceptas en tu pandilla, mejor, tal como hace la banda del mejillón con el yiropi del que se hacen amigos).

    Toda la narración destila un aroma divertido, familiar, de una ternura que tiene mucho que ver con todas esas tradicionales narraciones fantásticas gallegas de bosques animados, con esa magia que entronca, sin habérselo propuesto, con la antigua y todavía en muchos aspectos misteriosa cultura celta.

    Chano Calvo

  2. Acabo de terminar el libro. Está estupendo. Es ligero y se lee fácil. Un cuento diferente y bien construido. Y las ilustraciones, fantásticas. Se lo voy a pasar a mi hija.

    Sólo una pega: Hay demasiado “finalismo”.
    Unos ejemplos.En la página 88, al explicar los planeadores, dice: “Habían modificado su anatomía PARA poder planear unos metros”.
    En la 162, sobre los yiropis: “…habían desarrollado ojos tubulares o en forma de periscopio PARA poder ver debajo del agua…”
    Y en la 170, los tigres se sirven de sus rayas PARA confundirse con la vegetación.

    La evolución no tiene intención. (Al menos hasta que se demuestre que sí).
    Se produce. Pero no lo hace PARA nada. No lo hace con una intención. Ni el medio la tiene cuando se produce la “selección”.
    Son cosas que, como dice un científico que ahora no puedo localizar, simplemente suceden.

    Bueno, que enhorabuena. Un trabajo gráfico de primera, y un trabajo de divulgación colosal.

    Espero que publiques pronto el de las convergencias. Si lo has escrito como este, será un placer. Salud.

  3. Es cierto, Juan Rodrio dice que caigo en errores finalistas en mi novela, pero es un niño el que esta razonando, todavía no tiene conocimientos sobre evolución y biología. Para los que lean este comentario, finalismo se entiende como un proceso “consciente” que puede actuar sobre la evolución, los biólogos declaran en su catecismo científico, que no existe un propósito y un fin en la evolución. Y este principio parece a todas luces que es cierto. En la evolución se producen mutaciones aleatorias, puro azar, pero la selección natural es un sistema creativo y organizador, puesto que cualquier ligera ventaja por mutación puede favorecer la supervivencia y en consecuencia la reproducción. Esta es la base fundamental de los biólogos del siglo XX y XXI.
    Solo existiría un propósito, si la evolución fuera conducida por un creador, diseñador o dios. Esto se conoce como deísmo, y uno de sus máximos defensores fue Taeilharrd de Chardin. O simplemente los creacionístas que defienden la idea del diseño inteligente, un creador que dirige la evolución con un propósito y un fin, que puede ser finalmente que surja el diseño antropomorfo o humanoíde. Que sirva de ejemplo explicativo, que mis teorías y libros no defienden el finalismo, ni deismo, aunque no descarto como posibilidad, que puedan existir civilizaciones en el Muitiuniverso capaces de crear nuevos universos hijos, con leyes muy similares a las de nuestro universo. Lo más sorprendente, es que esos supuestos diseñadores pueden prever por probabilidad lo que puede suceder en el nuevo universo hijo. Osea, como las leyes físiscas, y la selección natural actúan sobre la materia, y en resumen “esos diseñadores” si existiesen, pueden anticiparse a lo que puede ocurrir por simple probabilidad adaptativa, a nivel ” GENERAL”. Lo que puede suceder, es parte de un misterio que desvelo en ” EL HOMBRE DEL TRAJE BLANCO, y también en “LA TEORÍA DE LOS DISEÑOS COINCIDENTES”, Aunque esto pertenece a la ciencia ficción, más que a la ciencia. Yo juego, con estos conceptos. Mis teoría se basan en la probabilidad, mas que en un finalismo. En mi novela, que es una saga, el niño se hace mayor, se enriquece y cultiva convirtiéndose en biólogo. Es entonces cuando pensara como un autentico científico. Aquí se unen varios conceptos, la ciencia ficción y una nueva ciencia como es la astrobiología. Mi proposición, y argumentos, es que pueden evolucionar en otros planetas del universo, seres con aspecto humanóide o antropomorfo, por probabilidad adaptativa, mas que por un finalismo. Pero para argumentar eso, he necesitado 20 años de trabajo. Aunque no dejan de ser, teorías especulativas. Firmado HERIKBERTO MQ.

  4. Esta misma tarde, iré a comprar el libro ;”El hombre del traje blanco”. El de la “Teoria de los diseños coincidentes”, lo he estado buscando, pero veo que todavía no está publicado. Lo espero con ilusión.

    Al descubrir, por casualidad a Herikberto M.Q., sentí admiración y curiosidad por éste personaje, que teniendo gran conocimeinto científico, es capaz de hacer volar su mente hacia una creación imaginativa fantástica.

    Me gustaría conocer la opinión de Herikberto sobre; ” Si los dinosaurios no se hubieran extinguido, ¿el mamífero animal humano, hubiera llegado a lo que somos ahora?, tal vez no existiríamos o si existíeramos, seríamos diferentes?.

    Gracias y un cordail saludo
    Marisa